Una falsa escena de un crimen en una clase de la carrera de Ciencias de la Salud I y II en Logan Memorial Educational Campus de Logan Heights, 20 de dec. 2024. Credit: Ariana Drehsler for Voice of San Diego

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San Diego es una usina para las innovaciones, desde tecnología a defensa o energía renovable, nuestra región es líder nacional en algunas de las industrias y trabajos que necesitan de mayores especializaciones. Pero, el aumento del costo de vida amenaza la estabilidad que tiene San Diego para retener talentos, haciendo aún más importante asegurar que los jóvenes de nuestra zona tengan acceso a oportunidades económicas. Para aquellos creciendo en San Diego, alguna forma de educación postsecundaria va a ser esencial para lograr el éxito económico, las buenas noticias son que existen muchas maneras de lograrlo.

El futuro desafía al mercado laboral de San Diego. Los cambios demográficos movidos por las restricciones migratorias y la baja de la natalidad, combinadas con una economía creciente, llevan a los economistas a predecir una mayor brecha entre el número de puestos laborales en nuestra economía y las personas que pueden cubrirlos. Mientras que tecnología como la IA va a contribuir a achicar esta brecha, los puestos restantes van a demandar una mayor capacitación y educación, en una escala no disponible al momento. El gráfico por debajo muestra esta tendencia, en el período 2016 – 2025, se ve un crecimiento económico concentrado en trabajos que requieren educación postsecundaria.

Afortunadamente para el talento del mañana, los trabajos que requieren una educación postsecundaria tienden a ser los más resilientes en momentos de recesión. Los datos de 2016 al 2025 muestran que los puestos que solo requerían diploma de secundario o educación no formal, fueron los que experimentaron la mayor baja durante la recesión del 2020.

Con la persistencia de estas tendencias económicas, la inclusión se transforma en un imperativo empresarial y familiar, porque las mayores barreras al acceso de estos trabajos, que prometen movilidad socioeconómica y prosperidad regional, muchas veces dependen de la educación postsecundaria. La habilidad de la región para producir el talento necesario para mover la economía del futuro se basa en la creación de accesos necesarios para quienes buscan estos trabajos, caminos para que avancen en sus capacitaciones para cubrir los puestos de mayores requisitos.

“El futuro de la economía de San Diego incumbe a las inversiones hechas en los que hoy son estudiantes de nuestras escuelas, desde K a 12 grado, que eventualmente moverán la economía de San Diego, sea tanto en Qualcomm, una empresa emergente de biotecnología o un hospital local. Estos estudiantes necesitan surgir de cada barrio de nuestro condado,” comenta Mark Cafferty, Presidente y CEO de San Diego Regional Economic Development Corporation.

Donde estamos y hacia dónde vamos

Los resultados en matemáticas y lectura siguen siendo correlativos con los niveles de ingresos familiares. En el 2023, el 75 por ciento de los niños provenientes de hogares de bajos ingresos no llegaban a los estándares de matemática de California, en cambio sólo el 42 por ciento perteneciente a niños de hogares de no bajos ingresos no cumplían con los estándares. En California, estos resultados académicos están directamente relacionados con la posibilidad que tienen los estudiantes de acceder a una carrera universitaria de cuatro años en una universidad pública. Como también sucede en la mayoría de los Estados Unidos, en San Diego la pobreza afecta de manera desproporcional a las personas de color, llevándolos a padecer limitantes en las posibilidades educativas y desventajas al competir por trabajos en innovación.

Esto se vuelve evidente en la fuerza laboral de la región: los hispanos de San Diego son el 50 por ciento de la población escolar de K a 12 grado, pero sólo obtienen el 20 por ciento de los puestos de mayores salarios dentro del sector de la economía de la innovación, con muchos de estos trabajos requiriendo títulos de cuatro años o más. En contraste, los trabajadores blancos o asiáticos de la región componen el 73 por ciento de la economía de innovación, pero solo representan al 49 por ciento de los estudiantes de K a 12 grado. Con la economía de innovación haciendo esfuerzos por encontrar talentos por fuera de la región, las compañías importantes que permanecen en San Diego son dependientes de la región mejorando el acceso a las carreras de cuatro años.

San Diego va por el buen camino en lo que se refiere a carreras finalizadas. Los estudiantes que, hasta el 2024, completaron una carrera post secundaria, son un reflejo de la demografía regional y las áreas de estudio están distribuidas de manera pareja, indicando que vemos mejoras en el acceso a la educación y una fuerza laboral que es un mejor reflejo de nuestra región. Gran parte de este éxito se debe a los esfuerzos de las instituciones educativas por mejorar el acceso a la educación. Ha habido un aumento notable en la finalización de las carreras de dos años, lo que es una muestra de la política de inclusión de las universidades de la comunidad. Además, continuamos viendo instituciones de educación superior asociándose y creando acuerdos para transferencia de créditos y acumulación de credenciales que les permiten a los estudiantes dejar y retomar estudios sin tener que recursar.

La habilidad de moverse entre el sistema educativo y una carrera es una ganancia para todos los involucrados. Los empleadores tienen la opción de invertir en su propia fuerza laboral asegurándose una capacitación a largo plazo y los estudiantes tienen la opción de tener ingresos mientras aprenden. El costo de obtener una educación puede ser una barrera para finalizar las carreras, los programas que están diseñados en etapas permiten generar ahorros entre los cursos o ser parte de programas de nivelación reembolsables otorgados por empleadores.

Un buen ejemplo de la articulación de fundamentales acuerdos es el programa California State University San Marcos Scholars in Wellness and Innovation Fast Track (SWIFT), desarrollado junto a socios locales con K a 12 grados con el objetivo de ampliar el acceso temprano a la universidad y a la preparación laboral. A través de SWIFT los estudiantes de secundaria son doblemente inscriptos en cursos universitarios de áreas como salud y desarrollo humano, ganándose créditos y certificaciones que suman de manera directa a la obtención de una licenciatura y consecuentemente mejores salarios al graduarse. Este modelo también acorta un año el tiempo necesario para obtener un título, haciendo este título más asequible y construyendo un grupo de estudiantes equipados para cubrir las importantes necesidades en carreras de salud y comportamiento.

“Caminos innovadores como SWIFT, preparan a los estudiantes para los trabajos que nuestra región necesita, también permitiéndoles mejorar su movilidad social y contribuir a la prosperidad económica de nuestra región” comenta la Presidenta de CSUSM, Ellen Neufeldt.

Con los jóvenes de San Diego con la mira puesta en carreras dentro de una de las más avanzadas economías del mundo, las oportunidades abundan, pero la educación es la llave de acceso. Busquen educación en cualquier lugar posible, sea tanto con un título de escuela de oficios, un título asociado o sueñen con un doctorado, el ser un eterno alumno es lo que lleva a los estudiantes al éxito en el San Diego del futuro.

Taylor Dunne is the director of talent initiatives for the San Diego Regional Economic Development Corporation (EDC).

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